El Problema de Sufrir una Enfermedad Rara en España

8 07 2011

El pasado mes de abril la vigente Ministra de Sanidad, Leire Pajín, declaró que se reconocería la especialidad de genética clínica. Para los tres millones de personas afectadas con una enfermedad rara en España, esto supone un rayo de esperanza. Aparte de esta iniciativa, España cuenta con un programa nacional para la investigación de enfermedades raras, llamado CIBERER. El CIBERER congrega a un consorcio de 60 grupos líderes de investigación, los cuales están desarrollando un esfuerzo magnífico para determinar los factores genéticos que provocan a algunas de estas enfermedades. Sin embargo, muchos hospitales en España todavía carecen de una infraestructura logística que cubra la actual demanda de tecnologías genómicas para el diagnóstico de enfermedades raras.

Las técnicas genómicas de última generación permiten un análisis del ADN de pacientes con elegante precisión, facilitando la detección y diagnóstico de enfermedades raras. Dar un diagnóstico no es curar una enfermedad, pero facilita enormemente la administración de un tratamiento efectivo de los síntomas. La detección de la causa específica de una enfermedad ayuda a que se seleccione la terapia más adecuada para el paciente, con la consiguiente mejora de su calidad de vida. La implementación de la genómica para el análisis de ADN de pacientes requiere una estructura dentro y fuera de hospitales, incluyendo a una red de laboratorios capaces de procesar y muestrear pacientes mas un soporte bioinformático que analice los resultados obtenidos.

La probabilidad de encontrar más de un caso de un mismo tipo de enfermedad rara por definición es muy baja. Esto es debido al gran número de mutaciones en el ADN que pueden llegar a causarlas. Cada paciente suele ser un caso único del hospital donde se ha detectado para cuya caracterización se precisa la consulta de un repositorio de datos de pacientes. Un repositorio central de datos permite la comparación del paciente afectado con los de los pacientes que existan en dicho repositorio con síntomas similares. Con un mayor número de pacientes conocidos mostrando los mismos síntomas se mejora nuestro entendimiento de las causas que dan lugar a la enfermedad y su posible tratamiento.

Mi propia dedicación a la caracterización de pacientes con enfermedades raras, me permite conocer el estado de desarrollo aproximado de un país en este campo. Un mayor número de pacientes caracterizados por país sugiere un mayor grado de actividad en la utilización de la genómica por su sistema de salud. Por desgracia, países vecinos comparables en población a nosotros como Italia o Francia, tienen un número registrado de pacientes mucho mayor. Esto refleja nuestro retraso y la falta de una infraestructura hospitalaria que permita a los pocos profesionales que trabajan en este sector contar con los medios que necesitan. Si comparamos a España con el resto de Europa en términos de nuestra capacidad para el diagnóstico y tratamiento de pacientes con enfermedades raras, vemos que la especialidad de genética clínica (que identifica la causa genetica de la enfermedad) está ya establecida en 25 de los 27 países miembros de la UE, es decir, todos los países excepto España y Grecia. Incluso países como Bulgaria y Rumanía gozan de un sistema regulado dentro de sus hospitales para la genética clínica.

Para mejorar nuestro sistema es necesario que exista una coordinación de todos los sistemas de salud en España, actualmente divididos por comunidades autónomas. No todas las autonomías podrán tener un sistema de detección de mutaciones de ADN de última generación, pero al menos sería preciso que todos los principales hospitales tengan acceso a laboratorios con una infraestructura adecuada, independientemente de donde se encuentren ubicados.

En mi opinión, una logística aceptable implica la recogida de muestras, su análisis y el trato de pacientes coordinados a nivel nacional. Esta idea de centralizar el sistema de salud público se ha debatido recientemente de cara a las elecciones del 20N. El presente argumento de las enfermedades raras ciertamente provee un importante ejemplo el cual debería de ser considerado para este debate. A menos que todos estos pacientes sean atendidos de una forma centralizada, nos enfrentamos a que nuestro sistema de público salud sea un obstáculo más que una solución para el tratamiento de enfermedades raras.

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La Genómica Personal como rutina en la medicina del futuro

20 04 2017

Artículo orinal publicado en Genética Médica News.

El primer análisis genético de venta directa al consumidor empezó a venderse solo en el 2007. El realizar la compra de pruebas diagnósticas genéticas de forma privada es un pequeño gesto revolucionario: no hace falta que uno esté enfermo o que necesite una receta médica para poder acceder a esta prueba. Solo hace falta estar dispuesto a gastar unos cientos de dólares y tener acceso a internet. Como tal, el consumidor asume plena responsabilidad por cualquier resultado, ya sea bueno o malo. En una prueba genética como la de 23andMe, medio millón de marcadores genéticos distribuidos por todo el genoma humano son testados, midiendo la susceptibilidad a diversos tipos de cáncer, la enfermedad de Parkinson y otras condiciones (o incluso la capacidad para oler espárrago en la orina). En el momento en que escribo esto, cualquier persona puede secuenciar el conjunto de su genoma, por un precio de alrededor de 1.000 dolares y sistemas sanitarios como el del Reino Unido se están preparando para utilizar la secuenciación masiva del ADN de pacientes de forma rutinaria. Es posible que en la década de los 2020 el número de personas cuyo genoma se vaya a secuenciar esté cerca de los 1.000 millones (en torno al 15% de la población mundial total).

 

Teniendo en cuenta que el primer genoma que se secuenció costó más de 3.000 millones de dólares y llevó más de una década en hacerlo, el que en apenas 15 años después una persona se lo pueda secuenciar en 48 horas por 1.000 dólares, nos da una perspectiva de la magnitud del progreso que se ha producido en el campo de la genómica en los años recientes. El acceso a la información genética de una persona queda, por tanto, muy al alcance de cualquiera en un país desarrollado. A pesar de este fácil acceso a la información de un genoma personal, muchas de las cuestiones éticas, sociales y legales permanecen en la penumbra. ¿Qué significa esta nueva información para los ciudadanos de a pie? ¿Cómo van a afectar estos resultados a los estilos de vida de la gente ordinaria?

Un nuevo paradigma se cierne sobre nuestra sociedad del futuro próximo, un futuro en el que ya se vislumbra la secuenciación de los genomas personales de la población de países enteros. ¿Alguna vez ha considerado cómo reaccionaría, si una prueba de ADN pudiera decirle cuánto tiempo está su genoma programado para vivir? Si sus riesgos genéticos predichos fueran altos para una condición severa, ¿qué haría usted para cambiar sus genes defectuosos o cómo se plantearía su curación y la de todos aquellos parientes de sangre que pudieran ser afectados como consecuencia? ¿Cuánto dinero estaría usted dispuesto a gastar en sanar predisposiciones genéticas cuya probabilidad de que ocurran es incierta?

¿Alguna vez ha considerado cómo reaccionaría, si una prueba de ADN pudiera decirle cuánto tiempo está su genoma programado para vivir? ¿Qué haría usted para cambiar sus genes defectuosos o cómo se plantearía su curación y la de todos aquellos parientes de sangre que pudieran ser afectados como consecuencia?

Dados estos escenarios, tengo la convicción de que este tipo de preguntas, las cuales podrían clasificarse como ciencia ficción a día de hoy, podrían ser dilemas muy comunes en las próximas décadas. Esta “medicina del futuro” a la que todos nos acercamos inexorablemente pretende convertirse en una medicina personalizada o medicina de precisión. Será un tipo de medicina cuyo germen inicial se remonta al primer genoma humano. Es un tipo de medicina que ha aparecido oficialmente en el año 2014 como respuesta del gobierno de los Estados Unidos a la iniciativa Genomics England, cuyo objetivo es la secuenciación de 100.000 genomas dentro del marco del Servicio Nacional de Salud inglés. Ambas iniciativas son consecuencia de la democratización de las tecnologías de secuenciación del ADN, catalizadas por la venta directa de análisis genómicos al consumidor. Así, varios nuevos elementos están siendo introducidos en la sanidad, los cuales sentarán las bases de la medicina personalizada del futuro: a) el consumidor puede libremente conocer su propia composición genética, muchas veces con mayor detalle que el propio médico y b) los pacientes, en vez de ser sujetos pasivos recipientes de tratamientos, se convierten en participantes activos, contribuyendo a la investigación de conocimientos relacionados con las causas y efectos de las enfermedades, así como a los procesos que conducen a la generación de nuevos medicamentos.

Las pruebas genéticas, por tanto, ahora tienen el potencial de ser un producto de consumo capaz de proporcionar a los pacientes una nueva concienciación sobre su propio bienestar a través de predisposiciones genéticas y susceptibilidades codificadas en su ADN. Las predicciones de riesgos genéticas pueden así influir no solo en la forma en que los médicos diagnostiquen sino incluso en los estilos de vida, como con quién casarse para tener hijos o qué tipo de trabajo escoger para tener un mayor éxito. En un mundo como el nuestro, donde el uso se puede transformar fácilmente en abuso, un reto importante será lograr un justo equilibrio entre el derecho a la privacidad del individuo y garantizar que los valiosos resultados de los datos genéticos de pacientes no se utilicen para discriminar. Actualmente hay dos posiciones extremas de cómo resolver este dilema: por un lado, están aquellos que afirman que el derecho a la privacidad debe mantenerse a toda costa, restringiendo al máximo el acceso a datos genéticos personales. El problema ético con esta decisión es que el compartir datos personales clínicos es beneficioso para la generación de conocimiento, pues permite el identificar el efecto de variaciones genéticas en el individuo. Por otro, hay aquellos para quienes el acceso a la información genética debería ser permitido sin ninguna traba, independientemente de los riesgos que esto pueda suponer para la protección de la privacidad de la persona.

Según mi propia experiencia, se ha hecho un enorme hincapié en asegurar que las compañías de seguros, empresas e incluso familiares tengan acceso restringido a datos genómicos personales de individuos. Tal derecho de privacidad implica que los datos personales genómicos de una persona solo puedan ser utilizados para un fin previsto y aprobado por un panel ético. A pesar de que dichos mecanismos de protección permitan una regulación estricta de su acceso, la interpretación de datos genómicos acarrea el problema típico de su incertidumbre: el hecho de tener una variación genética no necesariamente determina que los efectos asociados vayan a aparecer. Por ejemplo, dos personas con la misma variación genética pueden tener dos manifestaciones distintas, o incluso puede que una desarrolle efectos y la otra no. Todo en la genética es un porcentaje de riesgo, no una certeza, lo cual trae grandes quebraderos de cabeza a sistemas sanitarios, los cuales encuentran a la incertidumbre de los resultados difícil de digerir.

En cuanto a cómo ha evolucionado nuestra sensibilidad hacia la privacidad, sobre todo después de la llegada de Facebook y otras redes sociales, no será sorprendente que nuestra percepción cambie drásticamente en el futuro. Aunque no podamos predecir el futuro, podemos preguntarnos y construir escenarios que nos permitan averiguar lo que pasaría a la sociedad del futuro si se llevasen hasta sus últimas conclusiones las implicaciones derivadas de la penetración de dichas tecnologías en un contexto doméstico.

El acceso controlado/gestionado de los datos genómicos en el entorno de la investigación ya ha proporcionado mecanismos para proteger el marco de consentimiento para compartir los datos del genoma del individuo. Creo que la Alianza Mundial para la Genómica y la Salud (GA4GH) podría tener un papel tremendo en el establecimiento de protocolos para salvaguardar a la sociedad de escenarios no deseados, como el ranking genético de las personas. Esos protocolos deberán aplicarse a los datos genéticos genéricos, protegiendo a las personas de la discriminación encubierta. Es imperativo que ahora discutamos los potenciales desafíos éticos, legales y sociales que la Genómica Personalizada podría acarrear a los sistemas de salud y los costos de seguro de salud asociados. Todos estamos dotados de nuestro propio genoma personal. Lo que nos afecta genéticamente, también afecta nuestra salud y nuestra vida. Cómo afecta este conocimiento a la administración del tratamiento no debería de ser guiado por el interés de instituciones con ánimo de lucro. Mantengámoslo de esa manera.

Manuel Corpas es líder científico de Repositive y autor del blog Personal Genomics Zone.





Impresiones del debate 2011

9 11 2011

Viendo el debate de los dos principales candidatos presidenciales al parlamento español he sacado algunas impresiones, las cuales comparto en este espacio.

Acerca del Sr Rubalcaba

Habla mucho y bien de investigación como el motor de la economía para la innovación. Esto es importante pero no es suficiente. Es necesario cultivar una cultura emprendedora que promueva:

  1. Un agrupamiento importante de cerebros en una misma zona (por medio de institutos, programas de desarrollo e inversiones en universidades)
  2. Una estructura de capital inversor que permita apoyar al desarrollo de ideas arriesgadas
  3. Una estructura legal que no condene a emprendedores que fallen legítimamente en sus intentos de innovar a través de nuevas empresas

En el aspecto de la educación nos cuenta el Sr Rubalcaba el ejemplo de la Comunidad de Madrid en la cual la mayoría de los hijos de inmigrantes van al sistema público, quedando marginados del grupo de escuelas concertadas, cuyo sistema educativo se considera privilegiado. Nos dice que esto va en contra de la igualdad de oportunidades.

Este pensamiento es un pensamiento clásico socialista que me da pavor, ya que confunde la igualdad de oportunidades con la falta de oportunidades. La igualdad de oportunidades para todos es un mito que no existe en la realidad; no todos somos hijos de cirujano, ministro o notario. Sin embargo todos aspiramos a desarrollarnos de la mejor manera en que las oportunidades que se presenten en nuestra vida nos lo permitan.

Imponer la igualdad de oportunidades para todos produce que los que tienen más capacidades se tengan que frustrar y que no lleguen a desarrollar su potencial pleno. Este pensamiento “igualitario” es desastroso pues impide que aquellos que pueden producir un 500% o 1000% más que el promedio no lo hagan. Son precisamente estos “fuera de serie” los que crean nuevas oportunidades para todos los demás.

Yo propondría más que desarmar el sistema de educación concertada, que el gobierno tome aquellas medidas que potencien al sistema público para que pueda competir con el de escuelas concertadas. Necesitamos más competición y menos imposición.

Debemos ser capaces de competir a nivel global en sectores que produzcan valores añadidos. Hay que promover el que hayan más oportunidades para todos, élite y no élite. Rechacemos las barreras artificiales y dejemos que aquellos que trabajen duro puedan prosperar. No todo el mundo puede estar en la cúspide de la pirámide, pero a aquellos que valen, independientemente del tipo de familia que vengan (rica o pobre) hay que apoyarlos al máximo.

Por parte del Sr Rajoy

Aunque estoy de acuerdo en lo que algunos comentaristas han dicho de que el Sr Rubalcaba parecía estar haciéndole un examen al Sr Rajoy, el Sr Rajoy no daba respuestas concretas. Rajoy conseguía deslizarse de las preguntas que el Sr Rubalcaba hacía sin hablar específicamente de cómo va a administrar las prestaciones de paro, sanidad y pensiones. Esto no me da confianza.





Estrevista en Fuengirola TV

3 05 2011

En esta entrevista hablo sobre el proyecto que estamos realizando para determinar las causas geneticas de enfermedades raras:





Educando Para El Futuro

10 01 2011

Fruto de la reunión con Feijóo en Cambridge el 17 de Octubre del 2009, el siguiente documento fue escrito.

Educando para el futuro

Las últimas décadas han visto a multitud de españoles universitarios emigrar al extranjero para desarrollar una carrera en el mundo de la investigación,  participar en la creación de nuevas tecnologías o formar parte del mundo académico en diferentes centros universitarios.

España lleva décadas siendo exportadora neta de talento. Invertir este proceso deber ser una prioridad de todas las fuerzas políticas, civiles y económicas.

En la nueva sociedad globalizada del conocimiento es fundamental ser un polo de atracción de talento para  tener competitividad, dar oportunidades a los ciudadanos, crear riqueza, empleo, bienestar y cohesión social.

España necesita de un esfuerzo común sostenido para crear un clima idóneo que fomente la investigación, sensibilice a la sociedad de los retos científicos y apoye la creación de nuevas empresas de alta tecnología.

Para alcanzar a medio plazo todos estos objetivos, los abajo firmantes proponemos una serie de medidas que pueden ser traducidas en leyes e incentivos por las autoridades competentes:

  1. Los acuerdos en materia educativa y de investigación y desarrollo deben ser alcanzados con el mayor consenso posible para que no sean sometidos al ciclo político. Si bien cada Comunidad Autónoma puede desarrollar sus propias iniciativas, éstas deben  mantenerse dentro de  un marco nacional común. Las políticas lingüísticas y la enseñanza de humanidades deben servir para reflejar, con altura de miras, el rico patrimonio sociocultural de España y su lugar en el mundo, y nunca para fomentar la falsedad, la división, el clientelismo y el enfrentamiento entre regiones.
  2. Mantener y aumentar paulatinamente la financiación debe ser una prioridad, independientemente del ciclo económico. Para conseguir ser un país líder en innovación y competitivo en materia científica y tecnológica se debe contar con el respaldo del gobierno de turno y de la sociedad en general; para ello, la educación científica se debe fomentar desde la educación básica.
  3. Inculcar el esfuerzo, la responsabilidad, el mérito y el reconocimiento del trabajo bien hecho. Una falsa igualdad en la educación ha producido consecuencias desastrosas, como es el caso de la promoción automática, que produce desmotivación e igualación en la mediocridad.
  4. Promover la competición entre distintas instituciones de educación primaria y secundaria. El gobierno autonómico o central no debe de tener el monopolio de la educación. La educación concertada, por ejemplo, ha dado muy buenos resultados en España. En Suecia se ha visto que escuelas iniciadas por padres han tenido muy buenos resultados, no solo a nivel académico, sino también fomentando la cohesión a nivel local.
  5. Primar la transparencia y la responsabilidad a todos los niveles del sistema educativo. La libertad para elegir la educación de los hijos así como la formación integral de estudiantes e investigadores debe ser promovida a través de la creación de herramientas y procesos independientes e imparciales que permitan evaluar claramente la eficacia y calidad de la educación recibida.
  6. Facilitar la movilidad de estudiantes y profesorado en universidades. A medida que los centros universitarios se han desarrollado por todo el Estado, la movilidad de profesores y estudiantes ha disminuido ostensiblemente reduciendo la riqueza que conlleva el intercambio de idea y personas.
  7. Favorecer el espíritu emprendedor en todas las disciplinas universitarias a través de un marco normativo, financiero y fiscal que ayude a la iniciativa empresarial. El conocimiento, además de un fin en sí mismo, debe ser una herramienta al servicio del progreso de la sociedad. El reclutamiento de talentos atraídos por la calidad de la universidad debe ser una ambición permanente y con vocación de continuidad.
  8. Fomentar la especialización de instituciones académicas, proveyendo distintos programas dependiendo de las necesidades locales.
  9. Permitir que la sociedad civil, a través de instituciones tales como ONGs y fundaciones privadas, se involucre en la financiación de proyectos de investigación y desarrollo de alta tecnologías. Tanto en el Reino Unido como Estados Unidos, este tipo de financiación es la clave de la promoción de institutos y becas especializadas.
  10. Atraer talento a España. Dar las facilidades burocráticas, administrativas y económicas necesarias para que personal cualificado de otras nacionalidades de dentro y fuera de la Unión Europea tenga un acceso sencillo a la Universidad, empresas y centros de investigación españoles.




Educando para el Futuro

22 10 2009

En esta entrada de blog transcribo mi discurso dado durante la mesa redonda con el Presidente de Galicia Exmo. Sr. D. Alberto Núñez Feijóo. En la foto, de izquierda a derecha, el Presidente Feijóo, el Dr. Manuel Corpas (servidor) y el Dr. Carlos Conde.

***

Empezaré recordando una de las frases iniciales del discurso de investidura de Toni Blair, promulgado ante millones de espectadores el 2 de mayo de 1997.

“Hoy – dijo Blair – hemos marcado los objetivos de nuestro gobierno: un sistema educativo de clase mundial.”

Más tarde, la política de Blair se resumiría como “educación, educación, educación”. Esta es la razón por la que hoy los aquí presentes nos hemos congregado en esta gran Universidad de Cambridge. Cambridge es cuna de algunos de los científicos más prominentes de la historia de la Humanidad: Isaac Newton, Darwin y Watson y Crick, estos dos últimos, descubridores de la estructura del ADN e iniciadores de la biología molecular moderna. Con el excelente respaldo del Presidente Feijoo, nos proponemos debatir y exponer nuestras ideas sobre la educación española. Los aquí reunidos pensamos que éste es uno de los mejores tesoros que se le puede dar a un país. Creemos que la base del futuro en España pasa por una reforma de su sistema educativo.Foto con Feijoo

Me gustaría describir mi ideal de educación, que quizá nos sirva de modelo para esta intervención. Utilizaré la palabras del director del colegio Eaton, William Johnson, quien ejerció su cargo durante los años cuarenta del siglo XIX. Dichas palabras describen su visión sobre lo que debe de ser el modelo de educación en Eaton:

“Uno va a una gran escuela no tanto por los conocimientos como por las artes y hábitos, por el hábito de atención, por el arte de expresión, por el arte de asumir al momento una posición intelectual, por el arte de entrar rápido en los pensamientos de otra persona, por el hábito de someterse a la razón, por el hábito de indicar asentimiento o disentimiento en términos graduados, por el hábito de sopesar pequeños datos de precisión, por el arte de determinar lo que se es posible en un tiempo dado, por el gusto, por la capacidad de distinción, por la valentía intelectual y por la sobriedad mental.”

Ahora, les invito a que piensen en sus propias experiencias de cuando fueron a la escuela ustedes mismos. Como se parecen al ideal que acabo de describir?

No creo que el panorama que hacemos en nuestras mentes sea tan ideal como lo descrito. Esto lo traslado al ámbito de nuestras universidades. A pesar del hecho de que una proporción considerable de las nuevas generaciones de españoles van a la universidad, nos encontramos con que muchos de ellos acaban con carreras inservibles que no les da para un trabajo.

Algunos de estos síntomas se observan cuando se compara el nivel de las universidades españolas con las mejores del mundo. Según el ranking de universidades del Times High Education del año 2009, la mejor universidad en España es la Universidad de Barcelona, ocupando el puesto 171 del mundo. Es decir, que no tenemos una universidad entre las cien mejores.

Para un país como España, este resultado es bien pobre.

La novena potencia económica del mundo debería tener universidades entre las 50 primeras del ranking. Enfatizo universidades con “S”, en plural. El Reino Unido tiene 29 universidades entre las 200 primeras. Esta Universidad, en la cual hoy tenemos el privilegio de estar, la Universidad de Cambridge, es considerada la segunda mejor del mundo, detrás solo de Harvard.

En las universidades Españolas falta internacionalización. Internacionalización de estudiantes, internacionalización de profesores, internacionalización de materias e internacionalización de lenguaje. Países como Dinamarca, cuya lengua nativa no es el inglés dan muchas de las clases universitarias en este idioma. No voy a negar que hay un esfuerzo por parte de instituciones universitarias y centros de investigación en España por tener como lengua vehicular el inglés.

Aunque no sea una carrera, hay indicios optimistas que marcan la diferencia y que demuestran que es posible proveer en España educación del máximo nivel. Por ejemplo, el MBA de la IESE (universidad de Navarra) en Barcelona ha sido votada por la revista ‘The Economist’ como la mejor escuela de negocios del mundo.

Esto es una prueba de que en España se es posible ser un líder en educación. Una educación que no se cierra dentro de las fronteras autonómicas o nacionales. Una educación que se abre al mundo, que es capaz de competir en la creación de talento y su retención. Una educación que no se basa en el conocimiento abstracto, sino en el mundo real. Una educación que produce personas con las disposiciones adecuadas y las capacitaciones técnicas para adaptarse a los rápidos cambios del mundo actual. Una educación que forme a personas capaces de competir en el plano global. Una educación que convierta a España en un país de grandes oportunidades.

Muchas gracias.

Manuel Corpas
17 de Octubre, 2009 Cambridge





Retos de la Ciencia en España en el Siglo XXI

26 09 2009

Economías de la sociedad del conocimiento tienen como base de su competitividad la investigación y el desarrollo de tecnologías para la creación de riqueza, empleo y bienestar de sus ciudadanos. ¿Cómo potenciar la investigación y desarrollo en la España del siglo XXI? Dedicando más dinero a la investigación y a políticas que capitalicen el conocimiento obtenido no se suplanta a la creación de un ambiente idóneo para la investigación que produzca una tradición científica y atraiga a talento nacional e internacional. La perdida de talento nacional continúa azotando al país, dado que un alto porcentaje de las instituciones locales no pueden competir a nivel internacional.

En España todavía falta un entendimiento del público acerca de lo que conlleva desarrollar una economía basada en la innovación tecnológica:

1) No se aprecia el esfuerzo sostenido necesario para crear un clima idóneo para la investigación. Hace falta un debate publico para apreciar el papel de la ciencia en la sociedad.

2) No se fomenta desde edades tempranas la opción científica como profesión. En países como el Reino Unido, la cultura científica se fomenta desde la educación primaria. Es necesario que la clase política conozca los verdaderos retos del mundo de la ciencia.

3) España tiene una tasa muy baja de creación de patentes en relación con el número de publicaciones científicas. Las ayudas para creación de empresas de alta tecnología necesitan una gestión basada en la creación de nuevos mercados y no la simple generación de empleo.

A pesar de los intentos producidos en años previos, seguimos a la cola de Europa en innovación y competitividad. Es necesario reabrir el debate sobre el estado de la ciencia en España. Se necesitan proyectos políticos que amparen el desarrollo de nuevas leyes y cambios en el sistema educativo que mejoren la competitividad tecnológica del país.